El injerto capital o trasplante capilar es una técnica quirúrgica innovadora que permite repoblar con cabellos sanos una zona del cuero cabelludo que sufra calvicie. Sin embargo, su práctica no está exenta de problemas, sobre todo al buscar tratamientos "low Cost".


Qué es un trasplante capilar

El trasplante capilar consiste en una micro cirugía realizada por un especialista basada en la toma de  folículos de pelo mediante una incisión realizando pequeñas secciones en el cuello cabelludo, formadas por 1 o 3 cabellos.  Cada una de estas secciones forman unidades capilares, compuestas por la papila dérmica, el folículo, la glándula y la grasa subcutánea, que después se insertan con pinzas de microcirugía en la zona del tratamiento, la cual ha sido previamente anestesiada.

En un primer momento se inserta una primera fila con injertos de 1 o 2 cabellos y poco a poco se van añadiendo injertos más densos, tanto en las zonas alopécicas como en las zonas más cercanas.

Algunos de los aspectos  más señalados del trasplante capilar son:

  • El paciente es el propio donante
  • No es necesaria la hospitalización, ya que se trata de una cirugía menor que utiliza anestesia local
  • No existe la posibilidad de rechazo del cabello implantado
  • La duración de la intervención es de 5-6 horas

Cómo se realiza el trasplante de pelo

La primera parte del proceso de trasplante de pelo consiste en extraer el cabello de una zona corporal, que principalmente suele ser la nuca, para extraer los folículos y rasurarla con una máquina eléctrica, dejando una longitud mínima de 1 milímetro. Posteriormente al rapado de la zona, esta se anestesia de manera local con una aguja fina.

Después de la anestesia hay varias formas de extraer los folículos:

  • Técnica de la tira o FUSS (Folicular Unit Strip Surgery): Esta técnica consiste en coger una tira de piel del cuero cabelludo con todo su cabello. Con esta técnica se consiguen de golpe cientos de folículos pilosos. Además, la cicatriz no es visible excepto si se decide rasurar la cabeza en el futuro.
  • Técnica FUE (Folicular Unit Extraction): Esta técnica consiste en extraer los folículos  de la nuca uno a uno con un instrumento milimétrico muy preciso. La técnica es más laboriosa que la tira y no deja cicatrices siempre y cuando se respete el máximo de folículos que se pueden sacar. Se deja una zona más o menos amplia rapada en la nuca que tardará unos días en volver a crecer.
  • Técnica robotizada: consiste en una técnica FUE asistida por un robot que permite la extracción de las unidades foliculares de una forma más rápida.

Una vez realizada alguna de estas técnicas y los folículos han sido extraídos y divididos se procede a implantarlos en la zona de alopecia.

Para llevar a cabo este proceso  se utiliza una anestesia tumescente, la cual consiste en una técnica de anestesia local basada en una especie de infusión compuesta por una baja concentración de anestésico local y adrenalina. Esta parte ocupa el mayor tiempo del procedimiento.

Problemas que puede haber con un injerto capilar

Algunos de los problemas que pueden sufrir los pacientes tras someterse a esta procedimiento son, entre otros, la inflamación entre el 3º y 5º día del post-operatorio de la frente y los párpados o la pérdida transitoria de la calidad del cabello original.

Pero existen otros problemas del injerto capilar, que pueden llegar a entenderse como Negligencias Médicas, y que pueden englobarse en 4 grupos:

1. Cicatrices

Esto dependerá de la técnica utilizada, si se opta por la técnica FUE, no quedarán cicatrices tras el implante capilar, ya que no se hacen incisiones muy grandes y las que se realizan pueden esconderse fácilmente.  Por otro lado, con la técnica FUSS las cicatrices son más visibles, ya que durante este procedimiento se realiza un corte longitudinal en la dermis para extraer una tira de piel con folículos pilosos, todo esto a través de un bisturí.

Las cicatrices son un problema común en muchas intervenciones estéticas, es algo normal que en ocasiones queden algunas que poco a poco se irán disimulando. Sin embargo, si esto  no ocurre, o si las cicatrices resultantes son demasiado visibles, se podría reclamar.

2. Costras

Las costras en estos casos pueden ser algo común debido a las inyecciones previas al trasplante. Al realizar este tipo de inyecciones, aparecen fluidos en el cuello cabelludo que pueden desembocar en un edema. Este es un líquido amarillo que se acumula en el cuerpo después de alguna conmoción. En el caso del trasplante, se produce por recibir punciones para abrir los canales que acogerán a los folículos, haciendo que el el cuerpo se proteja formando esta sustancia, la cual se seca y al mezclarse con restos de piel muerta se forman las costras.

Lo común es que las costras tengan una duración de unos 10 días durante los cuales hay que prestarles un poco de atención, ya que la acumulación de estas en el cabello bloquea los poros e impide la transpiración, lo que puede originar problemas para la salud del pelo.

3. Caída del pelo

Bajo circunstancias normales, salvo excepciones no habituales, el cabello trasplantado no se cae ya que estos folículos son extraídos de áreas que no están sometidas a la acción de la hormona causante de la alopecia. Aun así, hay que tener en cuenta que aunque los folículos injertados son definitivos, también siguen un ciclo de crecimiento al igual que el resto de los cabellos del cuero cabelludo. En este sentido, el cabello también responderá ante el paso natural del tiempo y por lo tanto ante el envejecimiento del paciente.

4. Infecciones y picazón

En cuanto a las infecciones en un trasplante capilar, suelen ser poco frecuentes, ya que el corte quirúrgico se realiza en condiciones estériles y el paciente ha tomado previamente antibióticos. Aun así, siempre existe un riesgo mínimo al tratarse de un corte en la piel.

Por otro lado, algunos pacientes suelen presentar a menudo el efecto secundario  de la picazón y cuando no se trata de la manera adecuada puede llegar a ser severa. El picor se da principalmente por la formación de la corteza.

Para analizar todas ellas es necesario un Perito en Injertos capilares o transplantes capilares, que analice el tratamiento realizado y determine posibles negligencias cometidas. Estos especialistas suelen ser peritos dermatólogos

Injertos capilares mal realizados

Las reclamaciones por injertos capilares mal realizados se han disparado en los últimos años. Esto es el resultado de ofertas realizadas que prometían grandes resultados con un precio bajo. Algunos de los problemas que han surgido se pueden arreglar. Sin embargo, en algunos pacientes se han producido problemas graves como el exceso de cicatrices o resultados muy poco naturales. Para lo que es recomendable contar con un informe pericial que analice los daños sufridos.

Hay diferentes razones que pueden causar resultados no deseables, entre otros podemos destacar:

Líneas de implantación no naturales

Aquí se incluyen las líneas que aparecen por delante del pelo, que son muy bajas, completamente rectas o con asimetrías.

Baja densidad de cabello

En estos casos el cuero cabelludo sigue siendo visible ya que los pelos que se han trasplantado han sido insuficientes.

Cicatrices visibles

Las cicatrices suelen aparecer en la zona donante cuando se utiliza la técnica de la tira, estas cicatrices pueden ser anchas y extensas.

Problemas con la anestesia

La anestesia utilizada es local y en numerosas ocasiones viene acompañada de sedación para evitar que los pacientes se pongan nerviosos. No suelen existir efectos secundarios en la administración de la anestesia local, siempre y cuando se haya realizado previamente un estudio del caso concreto y del paciente.

Injerto capilar en Turquía

En la actualidad, Estambul es uno de los principales lugares de trasplantes capilares y atrae a multitud de pacientes provenientes del continente europeo, sobre todo España e Italia. La razón fundamental son los precios, ya que un trasplante de pelo en Turquía puede oscilar entre 2000 y 2500 euros, mientras que en España el precio ronda los 8000 euros. El abaratamiento de los costes está determinado por la mano de obra, ya que los sueldos de los profesionales turcos son más bajos que otros países. Otro factor que repercute en el precio final es la enorme competencia que existe en el país en este sector, ya que tan solo en Estambul funcionan unos 350 clínicas especializadas en implantes de pelo.

Sin embargo, son muchos los casos de pacientes que han viajado hasta Turquía y no han quedado satisfechos con el resultado final o con las condiciones sanitarias llevadas a cabo durante el proceso. Además, algunas son clínicas piratas donde los trasplantes son realizados por técnicos, en lugar de médicos.

En este caso, si surgen complicaciones o el cliente no queda satisfechos, es muy difícil reclamar a distancia.

Recomendaciones

Antes de la intervención

  • Escoger una clínica con experiencia reconocida
  • Conocer el trabajo previo del cirujano
  • Cuidado con los trasplantes en el extranjero, el problema con esto es que el día después del trasplante el paciente vuelve a su país de origen y no hay una vigilancia post-operatoria. Además, el pronóstico pre-operatorio se realiza mediante una fotografía del paciente y sin una consulta previa. Otro aspecto importante es que  no existe la posibilidad de reclamar en caso de que surjan complicaciones ya que habría que volver al país.

Tras la intervención

  • Contar con un  un seguimiento post-operatorio
  • Asegúrate de que tras el trasplante no surgen complicaciones
  • En caso de que haya problemas, es necesario reclamar. Puedes contar con nuestros peritos médicos, especialmente de la rama de la dermatología.

¿Has sufrido algún tipo de problema con el injerto capilar?