Qué es la Interveción LASIK

La Intervención Lasik es un tipo de cirugía oftalmológica que cambia de forma permanente la forma de la córnea. Este tipo de cirugía sirve para mejorar la visión de una persona que tenga algún tipo de patología y evitar que tenga que recurrir al uso de algún tipo de lentes. No obstante, al igual que cualquier intervención puede suponer riesgos y pueden ocurrir negligencias médicas.

El LASIK utiliza un láser ultravioleta para extraer una capa muy delgada de tejido superficial de la córnea. Este procedimiento modifica la fisiología de la córnea y la provoca el cambio en la refracción de la luz que entra por el cristalino provocando que el paciente pueda experimentar una visión clara sin necesidad de usar lentes.

Durante el procedimiento el paciente permanecerá despierto y se adormecerá la superfice de los ojos mediante un colirio anestésico. Es una sesión muy breve y puede incluso realizarse en ambos ojos en solo unos minutos.

Posibles problemas de la Intervención LASIK

Existen riesgos importantes a la hora de realizar este tipo de procedimientos si se trata de una mujer embarazada o si acaba de tener un hijo y esta amamantando, ya que esta condición afecta a las dioptrías que presenta la persona.

Al mismo tiempo, no debe realizarse este procedimiento si el paciente esta tomando medicamentos como Cardone, Accutane o Imitrex.

Además de estos riesgos, entre personas sanas pueden existir, las siguientes complicaciones:

  • Infección en la córnea.
  • Cicatrización de la superficie de la córnea o problemas permanentes en su forma que imposibilitan la utilización de lentes de contacto.
  • Disminución de la sensibilidad al contraste y cambios en la vista.
  • Sequedad crónica en los ojos.
  • Resplandores o luces parpadeantes en los ojos.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Problemas para ver en la oscuridad.
  • Picor constante en los ojos.

Negligencias en Intervenciones LASIK

En caso de una negligencia médica en este tipo de intervenciones podremos denunciar por vía civil en la mayoría de casos, ya que se trata de una intervención que no únicamente se encuentra en la sanidad privada. Para tener éxito será fundamental contar con los servicios de un perito oftalmólogo que valorará si se ha producido una negligencia atendiendo a si estan presentes los siguientes factores:

  • Falta de consentimiento o de información al paciente previa a la intervención
  • Que la persona que realice la operación no sea un profesional cualificado para realizar dicha actividad médica.
  • Complicaciones después de la cirugía que supongan un grave perjuicio para el paciente. Pueden derivar en problemas visuales permanentes incluso causar ceguera.
  • Pérdida muy importantes de visión que derivan en lesiones irreversibles.
  • Errores en el diagnóstico con consecuencias irreparables por culpa de un tratamiento inadecuado.